Petit Ami nació de una idea muy simple: crear la ropa que nos gustaría guardar cuando nuestros niños crezcan o que podamos volver a usar con hermanitos o de regalo apra alguien significativo.
De esas prendas que usamos una y otra vez. Las que aparecen en las fotos de un día cualquiera, en un cumpleaños, en una tarde de juegos o en esos momentos pequeños que en ese instante parecen cotidianos y, con el tiempo, se transforman en nuestros recuerdos favoritos.
Así comenzó Petit Ami.
Queríamos crear una marca infantil donde lo lindo y lo funcional pudieran convivir. Prendas de buena calidad, cómodas para vivir la infancia de verdad y con diseños especiales, pero suficientemente atemporales para seguir queriéndolos temporada tras temporada.
Poco a poco empezamos a imaginar cada detalle: los materiales, los colores, las terminaciones y la manera en que queríamos hacer las cosas. Elegimos privilegiar la producción local y trabajar gran parte de nuestras prendas en Chile, en pequeñas cantidades y con especial cuidado por cada pieza.
También entendimos que queríamos construir algo más que una tienda de ropa.
Queríamos que Petit Ami hablara de comprar con más intención, usar mucho, cuidar y compartir. Que una prenda no terminara su historia simplemente porque dejó de quedarle a un niño.
Porque la infancia pasa increíblemente rápido.
Un día doblamos una prenda pequeñita para guardarla en un cajón y, casi sin darnos cuenta, esa misma prenda ya no les queda.
Y quizás por eso hacemos Petit Ami: para acompañar un poquito esos años que quisiéramos detener.
Para crear prendas que se ensucien, se laven, se repitan, se quieran y algún día puedan pasar a otras manos llevando consigo parte de una historia.
Petit Ami significa pequeño amigo.
Y eso queremos que sea cada una de nuestras prendas:
una pequeña compañera de infancia.
Hecha para jugar, cuidar, durar y compartir.
Hecha para acompañar.